miércoles, octubre 19, 2005

Miro, más no observo,
Oigo sin escuchar.

Mi cuerpo está, yo no.
Mi interior envuelto
en el misterio
no se percata de lo real.

¿Hasta dónde veo?
¿Hasta dónde escucho?
¿(Hasta) dónde estoy?

Paredes me rodean,
desaparecen unos instantes,
en un pestañar vuelven a estar.

Fuera de aquí todo sucede;
de pronto una visión más amplia
abre la perspectiva
que me pertenece,
los murmuros reaparecen
bloqueando nuevamente mi vista.

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