jueves, mayo 12, 2005

Bajo el lago

La luna clara asoma en el fondo al lado tuyo,
tus cabellos bailan con el ritmo del movimiento.
Estas sumergida en el eterno sueño.
Ya sentías cansancio y hastío de las horas en vela.
Te has domido, ya no despiertas.

Duerme mi dulce princesa,
duerme bajo el claro de la luna
que se refleja sobre tu cama
de anchas sabanas transparentes;
duerme mientras el canto del ave se escucha
desde las sobras de los árboles.

Sueña, sueña pequeña;
descansa en tu cama de aguas quietas.