El invierno llegó el día de ayer sin previo aviso en tiempo equivocado.
Diesinueve semanas dicen que durará esta vez.
Nadie se extraño, es como si fuera normal que nevara los veranos en el desierto.
Todos van abrigados por las calles, los cerros visten de blanco, los niños salen de casa con zanahorias, gorros y bufandas, en busca de piedras para hacer su mono de nieve. ¡Que ironía, nadie dice nada!...
¡Brrrr...qué terrible frío!
Aún así es divertido ver en las tardes a las personas reunidas en el lago para deslisarse sobre sus manos, seguro deseaban tener su pista de patinaje. ¡Ja! ¡Qué ironía!... Muren los que no tienen abrigo...
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