
Cesa, lamento, en el naufragio
de intenciones empapadas de sal
en medio de la irradiación calcinate de mejillas sonrojadas
con ojos encalcinados.
Para, y serás el aleteo de los peces
atravesando la aglomeración de nubes
hasta llegar a las blancas arenas finas
donde murió el clima incontrolable
y la esterilidad se permitió dar a luz
pedazos de oxigeno almacenable,
dando un isla a cada naufrago.