Nada queda entre el abismo y el infinito; el alma, la conjugación de las palabras se burlan del ocaso claroscuro de la vida. Lo hondo y profundo se ciernan como harina y se pierde en lo llamado universo.
Humo que se cuela entre mis dedos, aire que choca en mi cuerpo,
agua pasajera que alisa esta piedra donde marca queda.