martes, marzo 28, 2006

Nada queda entre el abismo y el infinito; el alma, la conjugación de las palabras se burlan del ocaso claroscuro de la vida. Lo hondo y profundo se ciernan como harina y se pierde en lo llamado universo.
Humo que
se cuela entre mis dedos,
aire
que choca en mi cuerpo,



agua pasajera
que alisa esta piedra
donde marca queda.